domingo, 19 de febrero de 2012

Me ha llevado en pijama mientras él va guapísimo y apropiado, al salir del edificio  encontramos a Susuy  hurgando la basura,  se deja mimar, en la pizzería nos besamos y nos miran porque dicen que han gritado nuestra orden varias veces pero  estamos  platicando de mi nuevo empleo.
Después de cenar juegan al combate pero el Sr. Tét siempre gana porque es astuto e impredecible mueve un pie y ataca con el otro, lo levanta, lo aprieta, lo aplasta,  lo deja ir y otra vez, le avienta una bolita de papel y le jala las orejas, Rigoberto, lo adora.